Ambos pueblos han desarrollado diferentes actividades encaminadas a la concienciación y sensibilización sobre la violencia ejercida contra la mujer, y la necesidad de hacer frente a ella tanto a escala local como planetaria.

Precisamente, a través del camino que une ambos municipios y que forma parte de la “Ruta Senderista Ruta del Vino de Rueda”, se encontraron cerca de 50 personas procedentes de los dos pueblos vitivinícolas con el fin de revindicar un mundo sin violencia y proclamar la cultura de la paz. Concretamente las personas de Rueda se desplazaron a La Seca caminando y desafiando una cruda mañana de niebla, siendo recibidos en el Camino Hondo, en las inmediaciones del casco urbano lasecano, por un grupo personas comprometidas con la citada causa. Una vez en la Plaza de España de La Seca las personas participantes de ambos municipios unieron sus manos para formar una cadena humana que simbólicamente representaba la necesidad de encadenar las violencias.

Los participantes portaban corazones naranjas con mensajes alusivos a la necesidad de acabar con la pandemia mundial de la violencia contra mujeres y niñas. Los corazones se realizaron previamente en sendos talleres programados en ambos municipios con un trabajo pedagógico de concienciación sobre diferentes escalas de violencia a nivel mundial.

Los corazones naranja tienen su origen en la campaña promovida por la ONUÚNETE de aquí a 2030 para poner fin a la violencia contra las mujeres” en torno a la propuesta “16 días de activismo contra la violencia de género 25 de noviembre-10 de diciembre”, que es una campaña internacional auspiciada desde la sociedad civil y coordinada por el Center for Women´s Global Leadership y que permite unir el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer con el Día de los Derechos Humanos.

Tras la cadena humana disfrutaron de un “desayuno naranja” y se hizo la actividad “Cadenas de Palabras contra la Violencia” con textos y reflexiones que aportaron espontáneamente las personas participantes dentro de un clima de cultura de paz, concienciación y reflexión, formando así una cadena de palabras que encadenó simbólicamente todas las violencias. Como representantes de ambos ayuntamientos participaron en las actividades David Rivera García, Teniente Alcalde de La Seca, Mª Dolores Mayo Magaz, Alcaldesa de Rueda, y Raquel Pérez Salinas, Teniente Alcalde.